lunes, 30 de junio de 2014

Agnes Grey (Anne Brontë)


"Las tribulaciones de una institutriz victoriana. La primera novela de la menor de las hermanas Brontë. Cuando su familia queda empobrecida tras una especulación financiera desastrosa, Agnes Grey decide colocarse como institutriz para contribuir a los escasos ingresos familiares y demostrar su independencia. Pero su entusiasmo se apaga rápidamente al tener que luchar contra los difíciles hijos de los Bloomfeld y el doloroso desdén con que la trata la familia Murray. Inspirada directamente en las infelices experiencias de la autora, Agnes Grey describe las temibles presiones a que se sometía a las institutrices en el siglo XIX"














Tuve mucha suerte el día que, vagando por Internet, descubrí la existencia de la tercera y, desgraciadamente, muy desconocida hermana Brontë, Anne. Ésto fue hace dos años y sentí una especie de buen presentimiento cuando vi el libro de "Agnes Grey", algo me decía que iba a gustarme y guiada por ese sentimiento no tardé en tener el libro en mis manos y comprobar que, efectivamente, es un libro del que nunca podré desprenderme. Anne Brontë escribió dos novelas destacables en su corta vida (murió con 29 años) la primera, que yo voy a reseñar, fue "Agnes Grey" y la segunda, con críticas mucho mejores y una historia mucho más trabajada, "La inquilina de Widfell Hall". Ambas novelas estuvieron basadas en episodios de su propia vida. 

Si una cosa quiero dejar clara desde el principio es que Anne Brontë no es para nada como sus hermanas, Charlotte y Emily. Cada una de ellas tenía su propio estilo de escribir y su propia inclinación hacia cierto tipo de tramas, pero si lees por lo menos una obra de cada una de ellas tendrás no sólo la suerte de leer muy buenos libros, sino que podrás conocer la vida de las propias autoras. Pese a los estilos tan distintos que todas presentaban, hay muchos matices comunes entre las tres hermanas, prestarle atención a esos matices hace que te des cuenta de que en mayor o menor medida todas esas obras tienen un punto autobiográfico y te puedes hacer una idea, no sólo de cómo fueron sus vidas, si no de cosas concretas que les sucedieron en esos años. Esto fue lo que me sucedió a mí al leer "Agnes Grey". Ya había leído "Jane Eyre" y "Cumbres Borrascosas" antes, por lo que no me fue difícil ver las muchas cosas en común que tenían las obras. Llegó un momento a medida que iba leyendo que dejé de imaginarme a la protagonista como Agnes Grey y no pude evitar tener en mi cabeza una imagen de cómo me imagino que debió ser Anne Brontë viviendo todas esas cosas que supuestamente le estaban pasando a su protagonista. 

Como muy bien puede leerse en la sinopsis la historia trata sobre Agnes Grey, una joven que ansias de ser independiente que aprovecha la mala situación económica que está pasando su familia para convertirse en institutriz. La negativa de su familia es contundente, ni sus padres ni su hermana la ven capaz de asumir semejante responsabilidad y mucho menos de cuidar de sí misma en una casa llena de extraños, pero Agnes sigue en sus trece y al final consigue salirse con la suya. 

"-qué harás en una casa llena de extraños, sin que mamá o yo estemos para hablar y actuar por ti....con un montón de niños, además de ti misma, para atender, y nadie que te pueda aconsejar. No sabrías ni que ropa ponerte.(palabras de la hermana)
-Crees, porque siempre hago lo que me ordenas, que no tengo opinión propia; pero ponme a prueba y verás de lo que soy capaz".

(Bien contestado Agnes) Alcanzado su objetivo de obtener el permiso de sus padres, nuestra protagonista se dirige hacia su primera casa, la de la familia Bloomfeld. Allí se encuentra con los tres niños más insoportables que he leído o conocido jamás. Esa familia es el ejemplo perfecto de padres que no se molestan en inculcar buenos modales en sus hijos y esperan que sus profesores se encarguen de hacer que dejen de ser los salvajes que ellos permitan que sean (lo digo literalmente, el hijo mayor es un psicópata en potencia que no encuentra otra diversión que torturar a animales indefensos). Estos tres niños me recordaron mucho a los hermanos Reed, los primos de la protagonista de la obra Jane Eyre de Charlotte Brontë (¿casualidad o todos los niños que educaron eran así de insoportables?). Como la pobre Agnes no es capaz de domar a los niños, es despedida y no le queda otro remedio que volver a la casa de sus padres. Pero no se rinde y una vez más consigue un trabajo, esta vez en la casa de la familia Murray. Allí se convierte en la institutriz de dos jóvenes; una de ella es una coqueta cuyo único objetivo es conquistar a tantos hombres como pueda antes de casarse con alguno y luego romperles el corazón a todos. La segunda hija es menos femenina de lo que la sociedad de la época esperaba, más interesada en los caballos y en los perros lo único que quiere es convertirse en el "hijo" perfecto para su padre, poco a poco va suavizando sus costumbres y su lenguaje. 

Pese al carácter y la poca influencia que Agnes tiene en sus alumnas, la época que pasa con ellas se podría definir como feliz a raíz de su encuentro con determinadas personas, especialmente el cura Edward Weston.



Me gustó mucho este personaje, hay quien lo calificaría de simple o soso pero a mí me resultó muy atractivo. El hecho de que apenas sabemos nada de él deja mucho espacio para la imaginación y sus sentimientos, expresados de forma directa pero no carentes de emoción, me enternecieron (la editora de mi ejemplar no comparte mi opinión por lo que leo en su introducción). Pienso que hay veces que tiene que ser el lector el que ponga el sentimiento que el autor/a no expresa, para que de esa forma las palabras sean distintas para cada uno y así  se conviertan en la declaración perfecta para el que las lee. 

No tengo mucho más que decir con respecto al argumento de esta novela ya que, aunque la historia continúa, no hay nada destacable que contar. Si hay algo que enfatizaría de "Agnes Grey" es que se trata del único libro que he leído en el que no hay un momento de clímax o un giro inesperado que lo cambia todo. No hay absolutamente nada que lo haga igual a todo lo que he leído porque se trata simple y llanamente de el diario de una persona normal, y creo que ese es el motivo por el que me gusta tanto. De vez en cuando, no siempre, está bien leer algo tranquilo y predecible para pasar la tarde. 

Lo que más me gustó de la historia, fue sin lugar a dudas la escena del final. (No sigas leyendo este apartado a menos que quiera saber como termina el libro) Esa escena en la que Agnes y Weston se reencuentran y Agnes descubre que Weston no ha dejado de buscarla desde que se enteró que ambos vivían en la misma zona. Esos momentos que pasaron juntos me parecieron muy tiernos por los pequeños detalles de Weston, detalles que ya se sumaban a aquellas pequeñas cosas que Weston hacía en los capítulos anteriores, como recoger las flores favoritas de Agnes y regalárselas después. La declaración, como dije anteriormente, tiene que empaparse de los sentimientos del lector. Es una escena muy muy sencilla pero, como Weston y Agnes van aclarando a los largo de la novela, ninguno es dado al romanticismo ni a las florituras por lo que la pregunta y la respuesta no pueden ser más directas

"-¿Entonces me quieres?- preguntó, apretándome fervientemente la mano.
-sí."

Puede que no sea lo más romántico que he leído pero no deja de ser bonito.

Lo que menos me gustó, me hubiera gustado que hubiese más escenas entre Weston y Agnes o que algunos personajes fuese un poco conscientes de sus malas actitudes y recibiesen aunque fuese un pequeño castigo pero bueno, no se puede pedir todo. Como ya dije se trata de una historia sencilla y bastante autobiográfica, la escritora se limitó a plasmar la realidad

En resumen, "Agnes Grey" es una historia ligera, rápida de leer y una muy buena forma de empezar a leer la obra de Anne Brontë, una autora que se merece ser tan conocida como lo son sus hermanas. Recomiendo este libro para esas tardes en las que lo único que quieres es perderte un rato entre las páginas de un libro sencillo y disfrutar de una época pasada y sin sobresaltos. 

Hasta donde yo sé no existe ninguna versión cinematográfica de esta obra, cosa que, en contra de mi costumbre, lamento. Lo cierto es que me gustaría a ver visto aunque sólo fuese una película basada en estos dos personajes.



"En todas las historias verdaderas hay enseñanzas, aunque puede que en algunas nos cueste encontrar el tesoro"





3 comentarios:

  1. No he leído nada de las hermanas Brontë, y tengo que hacerlo, porque a mucha gente le encantan. No pinta mal lo que cuentas de esta novela, y está muy bien cuando una historia sin grandes giros consigue mantener la atención del que la lee.
    Besos!

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    1. Me alegra mucho verte de nuevo por aquí Caminante ^^ "Agnes Grey" es una muy buena forma de empezar con las Brontë por lo sencillo que es de leer. Pero si te apetece algo más sombrío, con giros inesperados y amor más intenso no lo dudes con "Jane Eyre", de Charlotte Brontë, todas las novelas de las hermanas son buenas pero esas dos son las que yo siempre recomendaría para empezar. Besos ;)

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    2. Sí, es otra opción, lo que pasa es que ya he visto la película. Y me gustó, pero cuando veo una película se me quitan un poco las ganas de leer la novela =)

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