domingo, 20 de julio de 2014

Torrential (Eva Morgan)

"Cuando May Young se transfiere a la Universidad de Rothschild, su nueva compañera de cuarto le hace una apuesta sorprendente: convencerá a sus padres de contratar a su madre en aprietos si May puede ser la primera en calentar el corazón de Sebastian Crane, el mejor nadador competitivo de su escuela. 

Sebastian es guapo, inteligente y solitario, con nada más que hielo para cualquiera que intente acercarse, incluyendo a May; hasta que es la única ahí para rescatarlo del océano. Sebastian exige en un momento de debilidad que se mantenga en secreto, por lo que May consigue una promesa: se quedará callada si está de acuerdo en pasar el resto del semestre con ella.

La curiosa naturaleza ingenua de May comienza a ablandar su frío exterior, pero cuanto más se acerca May más se da cuenta de que Sebastian se tambalea en el borde. May se encuentra incapaz de alejarse, a pesar de su voto personal de nunca enamorarse y a pesar de que los motivos de su compañera podrían se tan oscuros como el pasado de Sebastian"

Este libro llevaba mucho tiempo en mi lista de pendientes pero por fin me he animado a leerlo y lo cierto es que no he quedado del todo decepcionada. La sinopsis me llamaba muchísimo la atención y aún a pesar de que últimamente este tipo de relaciones románticas en los libros están muy de moda, intuía que esta historia tenía algo diferente y que valía la pena darle una oportunidad. 


Últimamente no es nada raro encontrarse con protagonistas masculinos que no se comprometen y que mantienen a todo el mundo, especialmente a las mujeres, lo más alejados posible. Sin embargo, cuando estos chicos antisociales conocen a la chica protagonista son incapaces de mantenerse alejados de ella y, si lo consiguen, la chica sólo tiene que esperar pacientemente sin hacer nada hasta que él es incapaz de seguir luchando y vuelve a su lado. En "Torrential" esto no sucede y ese es uno de los motivos por los que el libro me ha gustado. May no es la típica chica que se queda sentada, ella quiere conocer a Sebastian y tiene muy claro que lo va a hacer, aunque para ello tenga que colarse en el vestuario masculino mientras él se está duchando. A base de perseguirle consigue su objetivo, pero todo tiene un precio, y conocer a Sebastian no es una excepción. 


En mi opinión el libro comenzó muy bien, metiéndonos poco a poco en la historia y presentándonos a los personajes en situaciones verosímiles. Los principios de las historias siempre son lo más difícil de escribir pero en este caso Eva Morgan hace un muy buen trabajo y antes de darte cuenta ya ha conseguido engancharte. El libro está escrito en primera persona y, casi en su totalidad, desde el punto de vista de May pero cada poco se intercalan capítulos cortos desde el punto de vista de Sebastian, que no sirven para que avance la trama, sino que permiten conocer a los lectores los sentimientos del chico y como ve él todo lo que está sucediendo en la historia. 

Al principio me chocó mucho lo rápido que cedió Sebastian a los intentos de May de conocerle, es decir, se supone que es el chico de hielo, lleva años sin relacionarse con nadie y de repente aparece una chica que insiste un poco y él ya se ve en vuelto en una gran lucha interior. He de admitir que aquello me pareció muy poco creíble, pero a medida que seguí leyendo y la autora nos dejaba ver más de Sebastian lo comprendí (a fin de cuentas no es que Sebastian quisiese mantener a todos alejados, es que le obligaban a mantenerlos así). Por tanto la trama avanzaba sin que yo encontrase ningún defecto que mereciese la pena ser mencionado hasta que llegamos a la última parte del libro. El único motivo por el que digo que el libro me gustó y no que me encantó fue por esa última parte. No es que no estuviese bien, al contrario, estuvo bastante bien pero el problema es que todo sucedió muy rápido, demasiado rápido si lo comparamos con el buen ritmo que había llevado el resto de la historia hasta ese momento. El final fue tan precipitado que llega a confundir un poco al lector y los personajes introducidos en esa última parte los conocemos muy superficialmente por lo que da la sensación de que no estuvieron lo suficientemente trabajados, aunque no fuese así. 


Lo que más me gustó fueron sin duda las escenas contadas desde el punto de vista de Sebastian, estos capítulos son muy breves pero suficientes como para mostrar la profundidad de un personaje cargado de emociones que se esfuerza por contener. Por estos capítulos se hace imposible no encariñarse con Sebastian. 



"He sido débil. Me sigo diciendo a mí mismo que estoy tratando de alejarla, pero realmente no lo he intentado. No todavía".

Lo que menos me gustó fue el final por lo motivos que ya he explicado. No sé porque la autora cerró tan rápidamente una historia que iba tan bien y que pedía a gritos por lo menos cien páginas más, cien páginas que los lectores aguantaríamos perfectamente con tal de que esos personajes que intervinieron en el final quedasen más desarrollados y  le diesen más credibilidad a las últimas escenas. 


En conjunto, recomiendo este libro. Es una historia interesante y que engancha con personajes muy atrayentes, el final es flojo pero eso no se aplica el resto de la historia por lo tanto es una lectura entretenida. Espero que os guste ;)




"-Si eres nadador, eres bailarín. Muévete como si estuvieras bajo el agua. Finge que la música es el agua.
-Estás llena de raras comparaciones- murmura. Puedo sentir su respiración también, la constante expansión y caída, y es un alivio después de verla detenida. 
-Estoy contenta de que estés respirando.
Sus ojos son oscuros e inescrutables.-Lo mismo digo"

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